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ERP, SaaS, IA: ¿cómo mantener el rumbo?

Escrito por Bernard Milian | 02-mar-2026 16:57:03

Exigencias contradictorias

Últimamente nos reunimos con directivos que se sienten perdidos. Están atrapados entre exigencias contradictorias, como las siguientes:

  • Su director de informática defiende que todo debería integrarse en el ERP, especialmente si la empresa es alemana y el ERP es SAP. Según sus defensores, el ERP puede hacerlo todo.
  • Otros les aconsejan limitar el alcance del ERP a una función de columna vertebral transaccional de la empresa y trasladar la toma de decisiones a soluciones especializadas «best of breed» (como Intuiflow), cuya adopción se ha visto facilitada por la llegada del SaaS.
  • Finalmente, cada vez se habla más de que la inteligencia artificial va a cambiar todas las reglas del juego: ¿para qué complicarse con todo esto cuando basta con un buen prompt diseñado en Claude, Gemini, Chatgpt u otros para disponer de agentes que automaticen los procesos de negocio? Algunos predicen que es el fin de las soluciones Best of Breed, e incluso han acuñado el término «SaaSpocalypse» para describir sus efectos. Los últimos anuncios de Anthropic han provocado una caída en picado de las valoraciones de las empresas de software.

La perspectiva del directivo industrial

Póngase en la piel de un directivo de una empresa industrial -pequeña, mediana o intermedia- o de una planta dentro de un gran grupo. Su ERP tiene diez años o más. Actualizarlo a la última versión es un proyecto de gran envergadura, que movilizará enormes recursos durante un par de años.

Ha habido iniciativas de digitalización con resultados desiguales: todavía se intenta sacar partido a ese MES o a ese WMS, pero la calidad de los datos y la disciplina de uso dejan mucho que desear.

Este directivo organizó un seminario de dos días con su comité de dirección para sensibilizar sobre la Inteligencia Artificial. Se habló mucho de posibilidades, de riesgos, y todos quedaron impresionados por el alcance de los análisis realizados por un LLM, aunque también señalaron algunos errores evidentes.

Además, esta entidad forma parte de un grupo multinacional. El grupo tiene un ambicioso plan de implantación de nuevas soluciones: el nuevo ERP o un APS «líder» del mercado. Este programa cuesta millones y afectará a esta entidad en 18 meses, o dos años, o tres… o más, porque todos sabemos, aunque no lo reconozcamos, que se retrasará.

La tentación de esperar y ver qué pasa

Ante estas incertidumbres, y atrapados en un torbellino de urgencias operativas, restricciones normativas, lanzamientos de nuevos productos y servicios, y dificultades para contratar a los profesionales adecuados, resulta muy tentador no hacer nada por el momento. Es demasiado confuso iniciar una iniciativa relevante.

Quienes conocemos la realidad de las empresas industriales del siglo XXI sabemos que el día a día se compone de sistemas ERP heredados de los años 90 y hojas de cálculo.

No hacer nada significa dejar que los equipos sigan lidiando con un ERP obsoleto, un laberinto de archivos Excel y herramientas de inteligencia de negocio atractivas pero incompletas. Las decisiones son lentas, no siempre están respaldadas por datos, y los resultados operativos pueden resentirse: cumplir los plazos de entrega, tener el inventario adecuado y utilizar correctamente los recursos de la empresa. Además, esto no proporciona a los equipos un entorno de trabajo eficiente y con sentido; quizá fuera aceptable para las generaciones anteriores, pero los nativos digitales que se han incorporado a nuestros equipos no están satisfechos con ello.

Según mi experiencia de 40 años en el sector, el riesgo de esperar siempre ha sido mucho mayor que el riesgo asumido al emprender una iniciativa de transformación.

La experimentación —con nuevas prácticas y herramientas— es la madre del aprendizaje y de la evolución, tanto en la naturaleza como en la empresa.

¿Qué dirección tomar?

En resumen, como directivo tiene tres opciones para la transformación:

  • Seguir por la vía del ERP. Sin embargo, le preocupa, con razón, el ritmo extremadamente lento de evolución de estos dinosaurios. ¿Es realmente la solución confiar todos los procesos de negocio y su mejora continua a un sistema que evoluciona tan despacio?
  • Por cierto, ¿dispone de un único ERP o de una amplia variedad de sistemas distintos en su empresa?
  • Dar el salto cuántico hacia la IA. Desarrollar competencias internas o contratar consultores que utilicen IA para equipar sus procesos de negocio. Personalmente, esto me recuerda mucho a la época del desarrollo interno alrededor los sistemas ERP y a aquellos numerosos «desarrolladores ciudadanos» que durante años crearon bases de datos en Excel o Access para quienes tenemos algo más de edad...

Esto podría prometernos un futuro de caos con agentes de IA dispersos y descoordinados, ¿no cree? ¿El negocio principal de su empresa industrial o de distribución es entregar productos a sus clientes o desarrollar software de calidad para respaldar sus procesos?

  • Luego están los operadores del SaaS, los editores de soluciones Best of Breed. Su negocio principal consiste en traducir las necesidades empresariales en soluciones de software, de forma ágil, con nuevas versiones frecuentes, integrando la información de distintos ERPs y beneficiándose del feedback de múltiples empresas. Estos operadores combinan equipos de expertos en negocio y desarrolladores, e incorporan activamente la Inteligencia Artificial porque cuentan con las capacidades y la agilidad necesarias para convertir las promesas en soluciones reales.

La verdadera pregunta que debe hacerse es: ¿cuál es la solución más rápida, eficaz y económica para que mi empresa progrese de forma ágil y sostenible?

El SaaSpocalipsis no llegará, a menos que...

Podría decir que, como editor de la solución SaaS Best of Breed Intuiflow, soy parcial —y es cierto—. Sin embargo, mi experiencia en la industria y en soluciones digitales me lleva a pensar que el futuro pasa por reenfocar el ERP en su función transaccional y confiar la toma de decisiones a soluciones SaaS especializadas.

Eso sí, estas soluciones SaaS deben evitar algunos errores:

  • Las soluciones SaaS deben integrar herramientas de IA relevantes. No por estética, sino porque enriquecen la funcionalidad y facilitan la toma de decisiones. Gracias a su experiencia técnica y de negocio, estas empresas están bien posicionadas para liderar esta transición.
  • Deben mantenerse ágiles; de lo contrario, se convertirán en los dinosaurios ERP del mañana. Ya sucede hoy con algunas soluciones “líderes” de planificación de la cadena de suministro que, tras ser innovadoras, se han vuelto extremadamente caras y poco ágiles. Elija un proveedor con equipos lo suficientemente grandes para invertir en tecnología, pero organizados en células pequeñas y ágiles que generen valor rápidamente.
  • Las soluciones deben basarse en principios empresariales sólidos. Los espejismos tecnológicos no deben eclipsar el sentido común.

 

Cualquier parecido con Algo sería pura coincidencia… pero si busca orientación, no dude en ponerse en contacto con nosotros para analizar sus necesidades.